image

Lo mío no son lo DIY

El viernes se me cayó la tarta recién hecha cuando la sacaba del horno. Era una deliciosa tarta pie de fresas y arándanos que olía de morirse. El sábado saqué de la lavadora una camiseta blanca de Emma nueva (primer lavado) que no ha sobrevivido a la excursión a la playa. Ahora la camiseta es terriblemente marrón y tiene manchas de paraguayo. El domingo tiré a la basura las croquetas caseras de jamón con las que fracasé por enésima vez. ¿La receta? La misma que usa mi madre. Ella las borda. Después de tan intenso y desastroso fin de semana he llegado a la siguiente revelación (que durante años intuía): lo mío no son lo DIY, las labores del hogar, ni las croquetas. Tampoco sé hacer que las cosas parezcan bonitas en las fotografías. Ni se me dan bien las manualidades, dibujar y cantar. Creo que nunca conseguiré una foto en mi flamante cuenta de Instagram con más de un 10% de blanco, ese blanco que aporta tanta luz y da sensación de limpieza. No, no y no. ¿A vosotras también os pasa? Es que después de años de fascinación viendo las maravillas que la gente cuelga en Pinterest y los DIY de los blogs ya tengo claro que no todos podemos imitarlo. Debes haber nacido con un talento, con un extraño e inaccesible don. Ya está, ya lo he dicho ¡Liberación! Jamás entendí porqué a mi no me salió esta cama de cartón para muñecas, usando una regla en inches y siguiendo paso por paso el tutorial. ¿¿¿Por qué??? Porque no tengo el don. ¿Por qué no decoro con washi tape? Porque no tengo el don. ¿Por qué mi proyecto de jersey de invierno sigue inacabado? Porque no tengo el don. Dicho lo cual, voy a empezar a ponerme metas accesibles: terminaré el jersey para el próximo invierno y pediré ayuda cuando la necesite. No haré scrapbooking, me conformaré con un álbum de scrap hecho y le colocaré las fotos y las tarjetas (ya hechas) en el orden correcto. No malgastaré tiempo ni dinero en manualidades complicadas para la niña, nosotras haremos construcciones (que luego destrozaremos a patadas y manotazos). Y así un largo etcétera. Lo único que seguiré haciendo es mirar y fascinarme con los maravillosos DIY y tutoriales que cuelgan las blogueras más mañosas de la blogosfera. Porque cultivar el sentido de la belleza no es incompatible con ser un desastre.

image

image

image

 

En la imagen, mis aberraciones de fin de semana (el gato zampándose la tarta de la basura, la camiseta y las croquetas, durísimas por dentro). En Instagram encontraréis boniteces; en mi cuenta, la vida real. ¡Ambas cosas molan!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...