frases

Frases de madre

Hace unos meses charlaba con un padre de una fiera sobre la estrategia que os contaba ayer y él me dijo que aunque su hija tiene la misma edad que la mía ya había quemado una frase que pensaba que no iba a usar hasta la adolescencia: «¡Si sigues así te envío a un internado!». Son cabreos de padre, no le juzguéis. Ni tampoco a mí, estas son las frases que ya le he dicho a Emma aunque hace dos años pensaba que jamás le diría:

  • «Ni mamá, ni mamó». Esta frase/respuesta es un clásico de mi madre que un día salió de mi boca sin previo aviso. Me quedé a cuadros. ¿Significado? Ninguno, es un juego de palabras con el que poner fin ante tanta insistencia infantil.
  • «¿Y qué? ¡Y coca!». De nuevo, una herencia familiar: otra frase absurda muy cacofónica que utilizamos cuando la cosa se pone fea y no queremos entrar en pormenores cuando el interlocutor nos interpela repetidamente. En Castellón, coca significa bizcocho.
  • «¡Te voy a regalar!».»¡Nooo!» o «¿A quién?», pregunta Emma. «Al primero que pase», respondo indiferente. «¿Y quién será?», «Quizá Alberto, el padre de Ayala», que es su mejor amiga y vive enfrente, «pero yo no quiero ser su hija» (aunque sí quiere ser la hermana de Ayala, contradicciones de la vida). Y con este diálogo quitamos hierro al asunto y nos olvidamos del conflicto que teníamos entre manos 🙂
  • «¡Te voy a regalar, maridín!«, le digo a mi santo esposo. Y la fiera se parte de risa 🙂 Aunque si lo digo muy en serio se pone seria y me dice «¡pero es mi aita (papá, en euskera)!». Y entonces le contesto: «¡Ay, es verdad! ¡Pues nos lo tendremos que quedar!». Problema resuelto 😉
  • «Me voy a por tabaco» (aunque no fumo). Cuando maridín escucha esto, entra en acción y trata de rebajar la tensión. Es como un código entre nosotros y un día maridín me respondió «¿y si te vas al cine?». Fue dicho y hecho y como ese día en el pueblo de al lado no había cine sino teatro, el break me sentó de lujo.
  • «¿Pero estás tonta o qué?». Esta frase ya es para ponerse seria. Se me escapó un día y es de las que duelen. No volverá a escaparse más; aún me siento mal. Pero al mismo tiempo soy consciente de que son cosas qué pasan porque nunca puedes estar al 100% y los niños, afortunadamente, también son conscientes y te perdonan y no te guardan rencor por torpezas puntuales. Emma ya sabe que a veces meto la pata, porque cuando la ocasión lo requiere le explico que me he equivocado y le pido perdón. No hay que fustigarse por errores, sino aprender de ellos y no repetirlos. Si es lo que le digo a ella, ¿por qué no voy a decírmelo a mí?
  • [Reeditado: ¡Ah, lo olvidé! Otra frase que salió hace poco sin previo aviso fue ese gran clásico de «¿y si tu amiga se tira por la ventana, tú también?». Emma no lo entendió, pero a sus cuatro años ya toca empezar a trabajar las tomas de decisiones propias frente al grupo ya que la fiera cuando está con sus amigas se crece y las trastadas se multiplican ^^

¿Qué frases o expresiones has dicho o han salido de tu boca sin querer cuando estás enfadada con tu fiera?

En la imagen, Emma vestida de Elsa montando la carroza de Cenicienta de Lego.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...