diu_cobre

Dos años de prueba

Cuando hace dos años opté por el DIU de cobre como método anticonceptivo, creo que no tenía muy claro cómo actúa este dispositivo. Atendiendo a la explicación de Wikipedia, “la presencia del dispositivo en el útero estimula la liberación de leucocitos y prostaglandinas por el endometrio, como parte de una reacción al cuerpo extraño [que hay alojado en nuestro útero]. Estas sustancias son hostiles tanto para el espermatozoide como para los óvulos fecundados y los cigotos. La presencia de cobre incrementa el efecto espermicida y es un abortivo eficiente y confiable”. Es decir, mis ovarios no han dejado de ovular, sino que el endometrio ha producido una especie de flujo mata espermatozoides. ¿Conocéis el método anticonceptivo natural combinado? Además de medir la temperatura basal y estar atentas el calendario, hay que observar el tipo de moco cervical que produce nuestro cuerpo para determinar, más o menos, en qué punto del ciclo nos encontramos. Cuanto más fluido, es más probable que nos encontremos en nuestros días fértiles.  Cuanto más espeso, menos probable que nos quedemos embarazadas. Con el DIU, el cuerpo produce mucho moco cervical espeso  y, además, las reglas son muy abundantes y, en mi caso, dolorosas. Por tanto, tampoco es de extrañar que el síndrome premenstrual haya sido la pera limonera durante estos dos años. Pero la gota que colmó el vaso fue los intensos dolores de cabeza que tenía justo antes de que me bajara la regla. Sin embargo, cuando me colocaron el DIU, al de un año de nacer Emma, todavía no me había bajado la regla porque la fiera seguía lactando al menos cada seis horas. Así que cuando me bajó la regla no relacioné esos cambios que se produjeron en mi cuerpo con la colocación del DIU y pensé, “bueno, quizá la menstruación es así después del parto” y luego: “Bueno, quizá mi cuerpo anda mal”. Y por último, cuando dejé la lactancia: “¿Será que todavía mi cuerpo no tiene las hormonas reguladas?”. Finalmente, y casi dos años me costó planteármelo, me dije “¿y si ésto es por el DIU?”. Acudí a la ginecóloga y me recomendó extraer el DIU de cobre y sustituirlo por uno de hormonas, además, por su reacción, diría que considera el DIU del cobre como algo del pasado. Si bien el DIU hormonal evita que ovules y, en la mayoría de los casos, incluso desaparece la menstruación, además de que el nivel de hormonas que desprende es sensiblemente inferior a la píldora, tras la experiencia con el DIU de cobre no quiero tener otro objeto alojado permanentemente en mi útero. Por tanto, tal y como explicaba hace dos años, ahora vuelvo a recordar a mi antigua médico de cabecera, quien me decía que no hay un método anticonceptivo bueno y que si no quiero hormonas, que cruce la frontera y compre en Francia un diafragma: el diafragma sólo está unas horas en la vagina y el espermicida que se usa a continuación desaparece también en unas horas. Y todo sin cobre. ¿Será mi próxima prueba? ¿Alguna lo ha probado? ¿Me quedaré embarazada de penalti? ¡Feliz miércoles!

En la imagen, vía Pinterest, una pareja de enamorados observando un cuadro de Monet expuesto en el museo MOMA de Nueva York. Por último, mirando por internet opiniones sobre el DIU de cobre, he encontrado este blog que pone los pelos de punta y que relaciona el DIU de cobre con intoxicaciones de cobre, que producen unos problemas graves de salud mental. No llegué a tanto, pero os aseguro que el día antes de la regla el síndrome premenstrual que tenía no era normal. Era absolutamente desproporcionado.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...