yasmin-sewell-2

Mhhh…

En lo que vamos de otoño, ya he perdido la cuenta del número de mujeres que me han dicho que están embarazadas, por lo que empiezo a estar preocupada. No es cuestión de desvelar nombres, pero la mayoría de amigos de Emma se han convertido o van a convertirse en hermanos mayores. Todo ello me alegra muchísimo, pero al mismo tiempo considero el embarazo como un virus contagioso que se propaga con facilidad. Por tanto, como la incidencia ya ha tomado estatus de epidemia, repasemos en este post los pros y contras de un segundo embarazo.

Pros:

  • ¡Tener un hijo es taaan bonito!
  • ¡Estar embarazada es una sensación taaan bella!

Contras:

  • Si sumamos los diecinueves meses de Emma a los nueve de embarazo, nos queda una alarmante cifra de 28 meses sin haber dormido una noche entera seguida. Primero por las múltiples veces que tenía que levantarme a hacer pis desde el primer mes de embarazo y luego, bueno, ya sabéis, nuestra pequeña terrorista nocturna no sabe lo que es dormir del tirón.
  • Estar embarazada fue, en mi caso, una suma demasiado larga de pequeños pero molestos achaques variados.
  • Somos una familia viajera y los billetes de avión son caros. No es lo mismo comprar tres billetes a Alemania (a partir de marzo la niña ya tendrá que pagar) que cuatro.
  • Emma fue (y a veces sigue siendo) un bebé de alta demanda. Aunque las posibilidades estadísticas de tener otro hijo así sean bajas, siento pánico sólo de pensarlo. Cuidarla los primeros nueve meses fue un trabajo duro y absorbente que físicamente no podría repetir teniéndola que cuidar  también de ella (a no ser que me clonen, como al pato de Pocoyo en un capítulo súper divertido).

Vamos mejorando, ¿no? Hace unos meses me negaba en redondo a concebir siquiera la idea de un segundo hijo. Ahora ya no me parece algo tan descabellado, ¿será porque dentro de tres semanas dejaré de subir cinco pisos con Emma a cuestas? Un día mi marido me dijo: “Antes tengo dos hijos más que un perrito”. Mhhh… Yo sigo presionándole para el perro, ¿pero qué dirá él cuando vivamos en el caserío? Ay, chicas, no sé qué me pasa estos últimos dos días… Creo que cuando deje de ver a embarazadas a mi alrededor dejaré de pensar en ello. Lo dicho, cuidado, ¡las embarazadas son un virus muy contagioso! Un besazo y ¡feliz jueves pre puente!

En la imagen, vía Pintereset, una mujer embarazada vestida con un estilo desenfadado que me encanta. La fotografía es de la fantástica bloguera Garance Doré.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...