castillo-de-cani

Escoger un buen juguete

Hoy que por fin he vuelto a recuperar la Z caída de Madre Primeriza (el blog se desconfigura con algunas actualizaciones), quería escribir sobre algo que hace tiempo me ronda la cabeza: los juguetes complicados. Muchos juguetes son aptos a partir de los tres años de edad. Hasta entonces, hay que mirarlos con lupa para averiguar si nuestros churumbeles jugarán con ellos o, por el contrario, se frustrarán. No sé vosotras, pero yo tengo almacenada una ristra de juguetes complicados que sacaré del armario en cuanto Emma crezca. Pero lo peor es que a pesar de ser consciente de que no es lo correcto, de vez en cuando pico y compro otro juguete complicado. Por ejemplo, me encantan los juguetes donde está implicada la gravedad. Construir circuitos de canicas con bloques de madera me parece apasionante y una actividad muy creativa, como el circuito que aparece en la foto de arriba. Pero Emma todavía no está en ese punto. A ella la gravedad le encanta… Por eso disfrutamos comprobando cómo caen por la escalera coches y frutas de plástico, cómo pasan por los agujeros de los radiadores y caen al suelo y cómo caben por dentro de los tubos de cartón del papel de cocina (pincha aquí y verás ¡qué divertido!). Tirar y lanzar objetos es apasionante y es un gran sustituto de tirar piedras al río y al mar, algo que también hacemos siempre que podemos. Por eso cuando compro juguetes debo contenerme y dejar los más bonitos y complicados para un futuro no muy lejano. ¿Os ocurre a vosotras también?

Aquí os dejo dos fotos de Emma tirando cosas por la escalera de casa. ¡Ji, ji!

El juguete complicado

El juguete complicado 2

En la primera imagen, vía Amazon, un circuito de madera para canicas de la marca de juguetes Simba Eichhorn.

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...