Compras

Una tarde de sábado da para mucho. Por ejemplo, probar todos los portabebés disponibles en la tienda de puericultura Muxuz Muxu. Todavía no hemos comprado ninguno, ¡pero sabemos los que queremos! Después de una hora haciendo pruebas y más pruebas encontramos nuestros portabebés perfectos. Y, a pesar de mis ideas preconcebidas, nada tienen que ver con lo que tenía en mente. Antes de acudir a la tienda me había informado en los foros de internet sobre la mochila perfecta. Enseguida quedó descartada la Babybjörn. Después estudié los pros y contras de Manduca y Ergobaby, ambas quedaron también descartadas: no son recomendables para recién nacidos (necesitas un “adaptador”), abultan mucho y me parecen muy caras (más de 100 euros). En los foros comentaban que lo “mejor” para los recién nacidos son los fulares elásticos. Así que me dirigí a la tienda con esa idea y me enamoré del fular Pugho, de agradable algodón y con un estratégico bolsillo para arropar a tu bebé. Pero una vez más, el pragmatismo de mi marido echó por tierra mis intenciones. ¿El mejor fular? El Hoppediz. Según él, la tela es de calidad alta (100% algodón con dibujo cruzado para formar un tejido más resistente), por lo que no cederá en tres meses al peso de Emma. Además, tal y como me recordó, es un producto alemán, y él siempre barre para casa. No obstante, el fular es un poco complicado de usar durante los primeros meses, cuando el bebé todavía no sujeta la cabeza y cuando nosotros todavía no le hemos cogido el truco (al bebé). Preferimos dejarlo hasta que Emma tenga dos o tres meses y ya sepamos manejarla. Y también porque entonces hará mejor tiempo y empezaremos a dar paseos largos con ella. Así que, ¿qué utilizaremos para el principio y para el día a día? La maravillosa y asombrosa mochila Marsupi Plus. Súper fácil de colocar sobre tu cuerpo, súper fácil de quitar y súper fácil de poner al bebé dentro. Además, es completamente apta para recién nacidos y no necesita ningún adaptador. Apenas ocupa espacio cuando no se usa y su precio es asombrosamente insuperable: 65 euros. Por si fuera poco, tienen tallas, por lo que la XL se adapta perfectamente al cuerpo del papá. ¡Estupendo!  La Marsupi está inspirada en los Mei Tais asiáticos, pero a nosotros nos resultó mucho más cómoda que éstos. ¿Otros portabebés que descartamos enseguida? Las bandoleras y los fulares de anillas. La razón es muy simple: ¿cuántas horas llevarías colgado de un solo hombro un bolso de cinco kilos? ¿Y de ocho kilos? Yo no podría ni treinta minutos, así que, por salud, ¡descartados! Ah, y por si alguien se pregunta porque queremos dos portabebés, he aquí la respuesta: un quinto sin ascensor y una ciudad lluviosa. Sabemos que el fular es lo mejor para nuestra pequeña, con él irá más arropada, más protegida y en diferentes posiciones. No obstante, es poco práctico cuando llueve y la tela toca el suelo, cuando tienes prisa o cuando sólo quieres utilizarlo en trayectos cortos. Por ejemplo, para subir y bajar cinco pisos cargada con las compras del día… ¡Quién tuviera ascensor!

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