Lactancia

Al tercer mes los bebés atraviesan una crisis de crecimiento. Emma parece que se quedó anclada en ella y estuvo tres semanas mamando por la noche cada dos horas. Después de la crisis, más que mamar, se tomaba un chupito de leche calentita y otra vez a dormir. Hace tres noches, cansada de tanta tontería y tras consultar con la pediatra, me puse en huelga de teta. El objetivo es eliminar los chupitos de las dos de la madrugada, las cinco y media y las siete de la mañana y mantener la toma de las cuatro. Con tanto trajín en el bar, la clienta se quedaba roque en la cama de mamá, sin que ésta pudiera impedirlo, exhausta como estaba. Ahora seguimos con el colecho, pero cuando ella pide teta, miro el reloj y si no han pasado cuatro horas desde la última toma, me doy la vuelta y la dejo ronronear a mis espaldas hasta que vuelve a dormirse sola. Esta mañana, me he encontrado con una compañera del curso de preparación al parto y me ha preguntado que qué tal las noches. Cuando le he dicho que “bien, gracias, pero que estoy en huelga”, se ha quedado extrañada. Al contarle las razones de mi sublevación me ha dicho aliviada: “¡A mi me pasa igual! Después de la crisis, sigue mamando cada dos horas o ¡hora y media! Y al quedarse en nuestra cama, todavía pide más porque me huele. Estamos en un círculo vicioso”, que intentará romper probablemente esta noche. Por cierto, las dos tenemos bebés gigantes, que nuestro caso no sirva de ejemplo para otras madres, ¿eh?

En la foto, una sequoia centenaria del Sequoia Park de California. Este árbol pertenece al grupo de las coníferas más altas, pudiendo llegar a medir 115 metros.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...