Remedios tradicionales

Durante varios días me hice la loca ante el remedio tradicional de la estimulación rectal contra el estreñimiento. Pero cuando vi a mi bebé casi llorar por no poder hacer caca, las manías se disiparon y acabé en la frutería comprando perejil. Antes probé el zumo de naranja en ayunas, las ciruelas de merienda y la Eupeptina dos veces al día. Nada parecía funcionar lo suficientemente bien. Emma estuvo dos días sin hacer caca, a pesar de los numerosos intentos, y al tercer día le salieron dos bolitas con mucho, mucho esfuerzo y los ojos humedecidos. Me lo dijo mi madre, mi abuelo, mi tía y más gente, así que al final escogí el perejil como método para liberar a mi niña de su caca. ¡Con lo que ella había sido! Tradicionalmente, se untaba la punta de la ramita con aceite de oliva. Nosotros nos decantamos por vaselina, la introducimos en el ano y la dejamos allí unos segundos. Unos minutos después salió otra bolita (la tercera del día), dura como una piedra. A la niña no le molestó la maniobra materna, por cierto. Lo mejor llegó a la mañana siguiente, cuando nos dejó un gran regalo en el pañal, proceso que se repitió a mediodía. ¡Ay, qué alegría! Mi marido me explicó que en Alemania utilizan los bastoncillos para los oídos…  Así que parece que este truco está extendido por varias culturas, lo cual me aportó tranquilidad.

En la foto, unas ramas de perejil, vía el banco de imágenes del Ministerio de Educación.

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