Una madre primeriza en Viena

Jaione es una investigadora bilbaína que sabe que la vida da muchas vueltas. Su carrera profesional la llevó a Holanda, donde conoció a su pareja, que es portugués, y cuando ambos se convirtieron en dos y medio (con Anne dentro de la barriga de mamá) se mudaron a Viena por motivos de trabajo. ¿No sentís cierta envidia? Yo sí. ¡Me encantan esas vidas plagadas de aventuras y retos! Jaione me ha enviado un email en el que aborda las diferencias culturales entre el centro y el sur de Europa. ¿Queréis saber qué destaca? Ahí va:

  • “En Holanda y en Austria te recalcan una y otra vez que si no hay complicaciones durante el embarazo, éste no es ninguna enfermedad ni nada parecido y por tanto tú no eres una enferma que requiere de atención médica. Por ello, salvo controles puntuales cada trimestre, los médicos apenas intervienen y lo que buscan es que la naturaleza siga su curso, pues la consideran muy sabia. De hecho, en Holanda los chequeos de todo el embarazo son realizados por matronas en centros dedicados a mujeres embarazadas, y sólo se acude al hospital para la ecografía de las 20 semanas y si hay algún tipo de complicación que requiera intervención o examen médico.
  • Aquí, en Austria, la madre dispone de un “pasaporte madre-hija” (Muter-Kind-Pass). Es un documento de aspecto similar a un pasaporte, sólo que un poco más grueso, en el que desde el nacimiento del bebé hasta los 3-4 años de vida todos los médicos apuntan en él todas las vacunas que se le van dando al bebé, el peso y tamaño del niño en cada revisión, los resultados de las analíticas, de las ecografías y revisiones de oídos, vista, etc. El objetivo de ese documento es que la madre lo lleve siempre encima y en caso de tener que acudir a cualquier consulta médica, sea en el país que sea, el médico pueda saber rápidamente sobre el bebé y su evolución desde que nació. A mi me parece un documento de gran utilidad, no sólo para los médicos sino para mi, para tener a mano y conocer yo misma la información médica más relevante sobre Anne.
  • Acabamos de empezar a introducir las papillas y aquí, a diferencia de España, consideran que la papilla de cereales escasamente alimenta a los bebés, salvo que tenga más elementos que los cereales. Por ello recomiendan echar una cucharada de aceite a los cereales (y dar la papillal siempre con cuchara para que el niño vaya aprendiendo a comer). A los purés también recomiendan que se les añada desde el inicio una cucharada de aceite y dos de zumo de naranja, para que sean más sabrosos y nutritivos.
  • Creo que ya conoces la colección de tres libros de la alemana Elizabeth Fodor, publicados en español junto a unas colaboradoras españolas (Todo un mundo de sensaciones, Todo un mundo por descubrir y Todo un mundo de sorpresas). A mi me recomendó su lectura mi pediatra austriaca al preguntarle sobre libros de juegos e ideas para la estimulación del niño, y me encantan. Comparto la crítica de la mayoría de la gente, y es que tienen un estilo bastante machista (sólo dirigido a la madre y dejando de lado el papel del padre), pero a nivel de contenido me parecen muy útiles para conocer posibles juegos beneficiosos para cada etapa del desarrollo.
  • Al ser investigadora, por deformación profesional me encanta leer estudios científicos sobre el comportamiento y desarrollo de los bebes. En mi opinión, una de las investigadoras que recopila estudios más interesante es Lise Eliot: una científica que estudia las diferencias de comportamiento entre niños y niñas, y el papel de los padres en las mismas. En particular su libro Pink Brain, Blue Brain: How Small Differences Grow Into Troublesome Gaps—And What We Can Do About It recopila estudios muy interesantes al respecto. Este artículo recoge algunas de sus conclusiones”.

Yo ya he tomado nota sobre su última recomendación, que pienso incluir en mi próximo pedido en Amazon, junto con este otro libro. Por cierto, ¿no es increíble que su pediatra le recomendara los libros de Elizabeth Fodor? A mi lo único que me han recomendado es Duérmete, niño, del doctor Estivill. ¡Ah! ¿Y qué me decís sobre los cereales? Interesante, interesante… Ahora ya sabemos qué decir cuando nos digan aquello de que los bebés duermen más tras su introducción. Jaione, mil gracias por atreverte a compartir con nosotras un trozo de tu intimidad y las fotos tan bonitas que nos has mandado. Un besazo a todas y que paséis un feliz fin de semana. ¡Mua!

En las imágenes, Jaione y la pequeña Anne, que ahora ya tiene cuatro meses.

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