Las herramientas del doctor Bill Sears

¿Qué tal el fin de semana? El mío se desmadró en cuanto me enteré que la fiesta de cumpleaños de una amiga iba a ser el sábado por la noche en vez del domingo al mediodía… ¡Sí, salí! Mi marido me dijo “no te preocupes por nada, sólo te llamaré si la niña se pasa una hora entera llorando”. “No, mi amor, si la niña llora desconsoladamente le das paracetamol y la duermes tú”. Y así fue. Emma se despertó padeciendo un caso grave de brazolitis (antes de irme le costó horrores dormirse conmigo, supongo que por los dientes) y su padre no dudó en darle la medicina que tan bien se tomó. Y a dormir sin problemas. Por cierto, a la mañana siguiente fui yo quien se tomó un paracetamol. Es lo que tiene desmelenarse…

Pero volvamos a los asuntos maternales que este fin de semana han puesto patas arriba las redes sociales. Se trata de la portada de la revista Time en la que aparece una mujer dando el pecho a un niño de tres años. La prestigiosa publicación aborda la lactancia materna prolongada y la crianza con apego. Como muchas sabéis, siempre me he mostrado reacia a confraternizar con ese modelo de crianza, ya que me sale urticaria cada vez que oigo hablar de teorías para educar a un niño (de forma natural, tradicional, etc.). Siento que en lo que a maternidad y crianza se refiere, lo mejor es dejarse llevar y no decir nunca de este agua no beberé. Por si las moscas. Sin embargo, el artículo me ha llevado a la web del doctor Bill Sears, el médico que acuñó el término de crianza con apego. Así que, después de mis múltiples tretas para huir de etiquetas, resulta que tras zambullirme en su web me he sorprendido gratamente y ahora puedo decir con orgullo que practico la crianza con apego (por si quedaba alguna duda). Él no es un talibán de la crianza (debes de, tienes que), sino que propone unas pautas que describe como herramientas para los padres, por lo que cada familia las ajustará según le convenga. Las pautas son sencillas: piel con piel tras el nacimiento y durante los primeros días para crear un vínculo afectivo fuerte, lactancia materna, portear al bebé (con bandoleras, mochilas, fulares), dormir cerca del niño (en la misma cama, en camas empotradas), creer en el valor de comunicación del llanto del bebé (no dejarle llorar porque sí, saber que es su única herramienta de comunicación y, por tanto, intentar descifrar el mensaje), tener cuidado con los entrenamientos para enseñar al bebé a dormir solo y saber hacer balance (entre tu bebé y tú, entre la crianza y la pareja, entre la familia y la ayuda externa que necesitáis y saber pedir esa ayuda). Después de leer su decálogo (a falta de tres pautas), creo que el dr. Sears es flexible. Mucho más flexible de lo que algunas madres y padres son a la hora de poner en práctica esta teoría y su modo de defenderla. De hecho, si lo pienso un poco, la mayoría de parejas con hijos que conozco practican sin saberlo la crianza con apego. No conozco a nadie que deje llorar a su hijo automáticamente con afán de disciplinarle. La mayoría respetamos los deseos de nuestros hijos sobre cuándo y qué quieren comer y sobre cuándo y dónde quieren dormir. Las personas que han puesto en práctica el método Estivill o el llanto controlado (yo misma) lo hemos hecho desesperadas y no por pura maldad. Y todos los que conozco tienen alguna mochila portabebés que utilizan según convenga. Pero lo que más me ha gustado del dr Sears es saber que él llegó a la crianza con apego igual que yo: a la desesperada tras el nacimiento de su tercer hijo, que no resultó un bebé de un dormir tan fácil como sus hermanos mayores. Mhhh… eso me suena…. Entonces, ¿por qué hasta ahora no he querido escribir sobre ello ni informarme adecuadamente? Porque hasta hoy no había ido a la fuente, sino que me había conformado con las interpretaciones chovinistas que de esta teoría abundan por la red. Criar con apego no significa competir por ver quién carga más horas a su hijo, quién da más teta, quién duerme más cerca del bebé. Se trata de conocer profundamente a tu hijo y actuar en consecuencia. Es decir, decidiendo en cada momento qué es lo mejor para él, sin olvidar que forma parte de una familia. Lo que más me gusta de este modelo de crianza, y con lo que estoy absolutamente convencida, es que al conectar tanto con Emma, al cuidarla con esmero, ella ha ganado en autonomía e independencia. ¿Que cómo lo sé? Porque se echa a andar y no mira atrás. Y cuando desaparezco de su campo de visión no arranca a llorar. Simplemente espera; sabe que voy a volver a por ella. Creo que los niños bien atendidos crecen más seguros porque se sienten más queridos. Por cierto, la web del dr. Sears tiene un interesante apartado sobre la disciplina en la crianza con apego.

En la imagen, portada del libro “Beyond the Sling“, escrito por Mayim Bialik. ¿Os suena su cara? Sí, sí, ella es la actriz que daba vida a la joven Blossom, en la serie de los noventa del mismo nombre. Ahora tiene un doctorado en neurociencia y dos hijos a los que cría con apego, tal y como explica en su libro.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...