receta de la mejor mermelada de kiwi

Receta

¡El pasado fin de semana fue genial! En el caserío organizamos la fiesta del kiwi e invitamos a Ian, Erik, Marc y sus respectivos padres. He de reconocer que como reposteros los adultos tenemos poco futuro, ya que no cocinamos ni una tanda de mermelada. Pero como fiesteros estamos recuperándonos de la paternidad… ¡Yuhu! Y nos bebimos unos cuantos caipiroskas y un sinfín de cócteles de kiwi, piña y fresa con vodka y licor de melón. Riquísimos. Ahora bien, tenían tanta fruta que realmente ni nos emborrachamos (ni nos desmadramos, ni ningún niño sufrió de dejadez paterna). Otra vez será 😉 Así que después de esa maravillosa tarde, y antes de pasar otra igualmente buena  el domingo en Bilbao celebrando el segundo cumpleaños de Amaia, mi marido y yo nos pusimos manos a la obra en la mañana del domingo. Y sólo puedo decir mhhhh!!!! ¡Qué mermelada, señoras! La receta proviene del libro mágico de las mermeladas y conservas de Paul, el marido de Amaia y daddy de Ian. Él siente devoción por la repostería y cualquier receta que necesites creo que te la puede conseguir. Y es que en internet busqué un montón antes de pedirle la santa Biblia en los USA sobre mermeladas (todas las recetas de ese libro están contrastadas para evitar el botulismo), pero no encontré ninguna que me llamara la atención. Así que aquí os dejo esta maravilla por si alguien se anima a cocinar la mejor mermelada de kiwi:

Ingredientes:

tres tazas de kiwi en trozos

una taza de piña en trozos

cuatro tazas de azúcar

algas agar-agar

Preparación:

Cortar la fruta y verterla en una olla junto con el azúcar. Llevar ebullición y remover. Cuando la fruta se empiece a ablandar, triturarla con la batidora. Luego añadir el agar-agar en polvo (una cucharada por medio litro de líquido, según ese fabricante) y dejar hervir ocho minutos (según también el fabricante del agar-agar). Cuidado, si lo dejáis más tiempo la mezcla puede volver a diluirse. ¡Ah! ¿Que qué es el agar-agar? Pues un alga del océano Atlántico que no tiene sabor ni color y que se utiliza en repostería y cocina como espesante. Creo que Ferran Adrià es fan. A diferencia de la gelatina, es de origen vegetal (la gelatina viene de los huesos del cerdo) y es más barata que la pectina de manzana que se vende en las farmacias y que también se utiliza como espesante. El  kiwi es muy líquido y sin agar-agar creo que la mermelada habría sido un fiasco. Además, la combinación de kiwi-piña es perfecta y la textura ha quedado como de compra.

PD: La receta original contenía pectina y menos tiempo de cocción. Al añadir espesantes, las frutas no menguan tanto y se saca mucho más mermelada que dejándola hervir horas y horas.

En la imagen, dos de los cócteles que nos bebimos. Al fondo, el padre de Emma y Erik mirando vete tú a saber qué.

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