bote_bichos_tiger

Los animales no duermen

– ¡Mira, mamá!, dijo ayer Emma con el puño cerrado. Abrió la mano y añadió:

 Está muerto. Lo he encontrado en la cama elástica, afirmó contundente sobre una mosca muerta y desalada. Y volvió a la hierba para dejar la mosca en el suelo.

Hace un año Emma empezó a tantear el concepto de la muerte con los animales que íbamos encontrando en el camino a la escuela, sobre todo caracoles, babosas y lombrices. Con la lluvia salen a pasear y algunos terminan trágicamente pisados. El pasado curso, Emma no tenía muy claro qué significaba estar muerto y alternaba los verbos dormir y morirse, creo que esperando una explicación por mi parte que no llegaba. No sé qué ha cambiado ahora, ni tampoco creo que realmente entienda el concepto tan profundo de la muerte (ya está, se acabó, no hay más). Pero me alegra saber que Emma está aprendiendo ese concepto tan difícil y tan esencial en el campo. Cosas buenas que tiene vivir entre cabras, caracoles y bosques. Y vuestros hijos, ¿os preguntan si los animales están muertos o dormidos? ¿Les habéis ofrecido una explicación? ¡¿Cuál!? Yo no sabría qué decirle… Ni siquiera supe consolarla cuando vio Bambi las pasadas Navidades (¡nunca más!) y lloró como una magdalena al darse cuenta de que faltaba la madre. Nos pasó lo mismo este verano con Ice Age, la edad de hielo. ¿Cómo se les ocurren esas tramas a los señores de Disney? Vayamos poco a poco.

En la imagen, nuestro tarro atrapa bichos de Tiger. Dentro guardamos algún bicho para observarlo y luego lo liberamos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...