Crecimiento

Menudas noches que llevamos la fiera y yo. Los incisivos inferiores clarean en la encía, pero todavía no la rompen y ello le está provocando intensos dolores. ¿Cómo se calma? En brazos de mamá, únicamente mamá. Cuando la coge otra persona, no me pierde de vista ni un segundo, y si se la llevan, arranca a llorar en un tris tras. En los peores momentos, llora incluso cuando me doy la vuelta y sólo ve mi espalda (mientras estoy cocinando, por ejemplo). A veces tiene las mejillas rojas, babea tanto como la perra de mi abuelo, está rabiosa todo el tiemp0, se muestra inapetente con los sólidos y le cuesta conciliar el sueño, incluso agarrada a la teta. Vamos, una salida de dientes de manual. ¿Una excepción? Muchos niños tienen diarrea, ella sigue estreñida. ¡Lástima! Para calmar su dolor, le ofrezco todo tipo de mordedores tanto a temperatura ambiente como refrigerados. En la foto, podéis ver un chupete mordedor de Tommee  Tippee que le encanta. También he empezado a darle Chemodent, un remedio homeopático que me han recomendado otras madres. La pediatra me dijo que podía darle paracetamol, pero sólo cuando llorara mucho. No sé, ella no llora mucho, pero sé que tiene dolor. A veces creo que debería darle. ¡Ains, las dudas de siempre de madre primeriza! ¿Qué hacéis vosotras?

En la foto, dos mordedores y Chemodent.

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