La panificadora Silvercrest del supermercado Lidl

Pan recién hecho en casa

Os presento a mi nueva amiga la panificadora. Comprada recientemente en Lidl, amasa que da gusto y hornea un pan francamente delicioso. Este es el primero que he podido fotografiar, ya que los anteriores han volado. Sobre todo la pizza monkey bread del fantástico blog Kanela y Limón. Madre mía, no tengo palabras para describir lo sabroso que estaba (harina, miel, leche, puré de patatas, aceite, etc. con relleno de sobrasada, tomates cherry horneados con aceitunas negras y jamón y queso). Voy a aprovechar este post para contaros que una de las cosas positivas que tiene el emparejarte con una persona de otra nacionalidad es que, pasado un tiempo, acabas descubriendo que algunas de las cosas que tú considerabas como verdades absolutas en realidad no lo son. Hace unos años pensaba que el pan que comía era el mejor. Sin embargo, la valoración de mi marido germanoide era absolutamente diferente (y parecida a la que tiene de la mantequilla que ingerimos): “Es aire que no alimenta y al día siguiente se convierte en goma”. Durante cierto tiempo me resistí a darle la razón, aunque estaba de acuerdo en lo de la goma. Pero maldita sea, he de reconocer que hay muchas más harinas que la de trigo blanca y que, además de agua y aceite, un buen pan puede contener otros ingredientes. ¿Queréis saber cuál será la receta de mañana? Pan de leche (sin lactosa) y chocolate. Mhhhh!!!!

En la imagen, mi querida panificadora y el pan de 750 gramos de harina de trigo y centeno cocinado hoy. Por cierto, el exquisito paladar alemanoide de maridín ha dado el visto bueno a cada receta salida de este maravilloso aparato. A ver qué pasa mañana con el pan dulce…

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...