“¡Los alemanes no tenemos frío!”

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Primer baño del año

Es curiosa la construcción de la identidad multicultural de mi hija. El otro día me dijo muy convencida: “¡Los alemanes no tenemos frío!”. Ajá. ¿Quién soy para contradecirla y pedirle que se ponga la chaqueta si el pasado 30 de marzo se zambulló en el Mediterráneo? ¡Con mi padre!, que es mediterráneo y chicha floja con el frío, pero que a veces te da sorpresa. El padre de la fiera también se metió en el agua y luego se durmió en la arena y cogió una insolación, lo cual me sirvió para burlarme un poco… “Cariño, ¡pareces un turista alemán!”).¡Se siente!

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Emma y la mar.

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¡Hasta el cuello!

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Entrando en calor :)

Las Landas con niños

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De camping

La Semana Santa de 2014 la pasamos con los amigos en un camping de Las Landas (al sudoeste de Francia, a dos horas de casa) y lo pasamos tan requetebién que hemos repetido y ¡mejorado! Os enseño unas fotos de los momentos más emocionantes que vivieron los niños. Y si os preguntáis dónde están las imágenes de las vivencias más especiales de los adultos, no están… ¿Qué le vamos a hacer? Casi siempre ocurren a la luz de las velas, sentados en las mesas del porche zampándonos las exquisiteces que hemos cocinado: sopa de miso, pato a la parrilla, puré de patatas con maíz y salsa de tomate cherry al vinagre balsámico, hamburguesas de foigras… Los cocinillas del grupo son unos ¡artistas!

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En la playa de Moliets los niños encontraron una pared de arena que convirtieron en improvisado tobogán. ¡Se lo pasaron pipa!

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Otro momento mágico que los niños lo vivieron cuando se montaron en la furgoneta de G. y B. seis niños y cuatro adultos. Conducía un adulto ¡y su hija! Completamente prohibido, completamente alocado, completamente divertido. No os preocupéis, fueron del bungalow a la piscina del camping por la calle del camping donde el límite de velocidad es de 10 km/h (y lo respetaron).

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No hay mejor sonrisa que la de quien cumple cuatro añazos. ¡Cuatro!

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¡Momento piñata!

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Emma súper feliz al encontrar casi a la vez una chocolatina y un huevo del conejo de Pascua. Todos pescaron un botín generoso que atesoran con sumo interés.

¡Besos a todas!

PD: Mañana retomo el reto #cincodiascincopeinados Ondas surferas, ¡allá voy!

Próximo reto: ¡peinarme!

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#ponteguapamama

Soy extremadamente vaga: lavar, secar con secador con la cabeza hacia abajo, dar un poco de forma con el cepillo redondo a lo que queda de flequillo y, si no lo he conseguido con el secador, me paso un momento las planchas a 180 grados, no sea cosa que me queme el pelo. Y listo. Por una parte, no soy mañosa en cuanto a cuestiones estilísticas capilares se refiere. Pero supongo que todo es intentarlo y ponerse manos a la obra, como con el maquillaje. Y por otra parte, y esta es la más importante, me da pudor exponer mi rostro así, a la brava, pelo retirado y frente despejada. Cada una tiene sus complejos y no soy de llevar la cara despejada porque el pelo es mi escudo protector. Me protege de comentarios ajenos, ya que con el pelo recogido no suelen decirme “que guapa estás”, sino que recibo unos comentarios más sofisticados que no sé cómo interpretar (¿qué coño significa que tengo unas facciones exóticas?). Pero ya soy mayorcita, una mujer hecha y derecha a la que deberían soplársela los comentarios ajenos, así que he decidido ponerme manos a la obra e intentar hacer cosas con mi propio pelo que me fascinan en otras mujeres. Esta semana voy a practicar y la próxima subiré en instagram el resultado. El objetivo es conseguir hacerme cinco peinados diferentes y súper profesionales para lucir mona de lunes a viernes. Los peinados serán un brushing (secarme el pelo con el cepillo redondeado para dejarlo liso natural como hacen en la pelu), pelo suelto con ondas surferas y, he aquí el mayor reto, tres recogidos distintos, como los que veis en estas fotos. Me encantan pero nunca me he atrevido. ¿Alguien quiere apuntarse al reto #ponteguapamama?

Aquí os dejo las fotos y los links de los tutoriales de pelo (todos en inglés, damn it!) por si alguna se anima:

  1. Pelo liso, como en la foto que abre el post, según A cup of jo (teóricamente, algo fácil para empezar, aunque ya estoy temblando).
  2. Moño bajo retorcido, también de A cup of jo.
  3. Pelo suelto con ondas surfereas (¡¡¡me encanta!!!), de The beauty department.
  4. Súper pelo recogido en un moño terriblemente atractivo para mí (esta es la propuesta que mas me fascina), del blog The Freckled Fox.
  5. Moño alto, frente despejada. Este el mayor reto, así que lo guardo para el último día. También de A cup of jo. ¿Os apuntáis?

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El color del año

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Los colores Pantone

A veces, cuando utilizo el programa InDesign para maquetar los Minis le doy a un botón mágico que crea una paleta automática de colores afines al seleccionado. Sin embargo, no siempre me gustan las combinaciones resultantes… Explica Carola Seybold, ejecutiva de la empresa Pantone, que la elección de los colores recae en un 95% al corazón y sólo el 5% restante al cerebro, por lo que los ordenadores poco pueden hacer en una decisión tan visceral e instintiva como las combinaciones de colores. Seybold sabe bien de lo que habla. Ella es una experta en color, es una de las cabezas pensantes de este mundo que eligen el color del año. Y en 2015 el color Pantone elegido es el Marsala, un borgoña a medio camino del marrón y el granate. Un color agradable y terrenal, cálido y natural. Un color, dice Seybold, que nos recuerda a la seguridad del hogar en estos coletazos de la crisis económica mundial. Leroy Merlin nos invitó a un grupo de bloggers a conocer de cerca el Marsala, del que ya han sacado una colección de pinturas Pantone, y a Carola Seybold. Más allá de la vertiente de marketing del color del año, en la que la empresa Pantone cobra protagonismo, su trabajo tiene repercusiones mundiales: de repente ese color protagoniza nuevas colecciones de tejidos, de maquillaje, de diseño de interiores, ya que Pantone vende color en forma de paletas y combinaciones de colores sobre las que diseñadores de grandes empresas de todo el mundo emplean en su día a día. ¿Pero cómo decide Pantone cuál es el color del año? Seybold explica que se inspiran en intuiciones y sensaciones sobre el espíritu que palpan en la sociedad, y que recogen a través de sus cuarenta corresponsales internacionales. Sensaciones e intuiciones. Al fin y al cabo, es lo que cuenta siempre, ¿no? ¡Feliz lunes!

Macarrons en tono Marsala.

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La comida servida en el evento de Leroy Merlin evocaba en todo momento al Marsala.

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He caído en la tentación y mi nuevo pintalabios es de Bourjois en un tono… ¡Marsala!

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Carola Seybold durante la presentación mostrando los anteriores colores del año entre 2000 y 2014. ¿Cuál será el de 2016? Yo apuesto por el amarillo mostaza…

 

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El divorcio

 

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Relaciones de pareja

Te casas, te descasas. Si no tienes hijos, todo es más sencillo y no hay tanto estigma de por medio: la divorciada, la madre soltera, el padre ausente (el divorciado, el padre soltero, la madre ausente). Parece que el divorcio es un dramón, cuando en realidad los tragicómicos somos nosotros: las parejas van y vienen, los hijos nacen, crecen y se van, la vida cambia, las circunstancias varían y, sobre todo, que somos personas. Y que no me cuenten milongas, que hay muchas parejas casadas donde el amor no fluye.

El otro día maridín y yo cumplimos cinco años de casados y en estos años ha habido muchos momentos bajos… Bajos de verdad. Y más que los habrá, si no nos hemos divorciado antes, claro. Más o menos nosotros nos planteamos el divorcio cada seis meses. Ya me estoy empezando a acostumbrar. De hecho, me lo tomo con naturalidad. A maridín todavía le cuesta un poco, pero creo que está empezando a desdramatizarlo. Él lo ve de forma mucho más negativa porque dice que si nos divorciamos él saldría perdiendo. Hombres, son el centro del mundo, ¿verdad?

A lo que iba, que tenemos muchos momentos malos. Hace poco le dije que es que nos han pasado muchas cosas en poco tiempo y que de las maravillosas parejas que conocemos ríete tú de las que sobrevivirían a los siguientes acontecimientos que de sobra conocéis:

  • parto con fórceps, quinto piso sin ascensor, maridín con hernia discal, posterior operación de hernia discal y bebé recién nacido de alta demanda. Todo a la vez.
  • dos mudanzas, que eso genera una tensión enorme.
  • criar a una hija sin familia cerca. Ni la mía, ni la suya. Sin niñeras; sólo guarderías y escuelas.
  • yo sin trabajo (este es un factor tan importante como el primero), algo que me resintió profundamente.
  • sobrevivir al aburrimiento mortal del minipubelo.
  • sobrevivir a nuestras diferencias culturales germano-ibéricas (este punto merece un post aparte).
  • sin asistenta doméstica (en cuanto nos lo podamos permitir, pagaremos a alguien para que nos ayude con las ingratas tareas del hogar, ¡cuántas discusiones nos ahorraremos!).

¿A que puesto todo junto el asunto tiene cierta enjundia? ¡Claro que hemos estado al borde del divorcio! ¿Quién en nuestro lugar no lo estaría? Y no es que ahora que poco a poco vamos solucionando los puntos que hacen trastabillar nuestra relación lo contemple como una posibilidad más lejana, qué va, es que como decía al principio, ahora me lo tomo con más naturalidad. Si nos divorciamos, nos divorciamos. ¿Y qué? No será ningún drama si afrontamos el proceso con dos dedos de frente. Ya, ya sé que todos conocemos muchas historias que son verdaderos dramas pero tratemos de focalizar la atención en lo positivo:

  • Cuando una pareja no se entiende, no se entiende. Seguir junta no es el mejor camino.
  • Si no nos entendemos, no ofrecemos un buen ejemplo a nuestra hija.
  • Aún somos medio jóvenes y medio guapos, tampoco sería tan descabellado pensar que podemos “rehacer” nuestras vidas (como odio la terminología asociada a los divorciados).

Y después de reflexionarlo mucho, tras un periodo en el que sólo pensaba en su parte de “culpa”, creo que tengo mucha suerte de que maridín todavía esté conmigo después de estos cinco años. Ha sido un fiel compañero de batallas y locuras. Al pobre le traigo de cabeza con mis cosas mediterráneas, no hay que olvidar que, al fin y al cabo, él es un sólido teutón (que inevitablemente me trae de cabeza). Pero en definitiva pienso que somos dos machos alfa viviendo juntos. Y nuestra niña, una reina mora. La convivencia es un reto… Y si algo de todo esto os suena a chino o lo estáis leyendo bajo el juicio demoledor de la casada feliz que nunca se divorciará, cuidado, nenas, que un día leí un artículo del Huffington Post sobre las 10 cosas que no debes pensar sobre el divorcio y la décima no se me olvidará jamás: “No pienses que nunca puede pasarte a ti”, concluía el decálogo. El futuro es incierto y aunque creas conocer profundamente a quien comparte tu cama, me atrevería a decir que eso es imposible, ya que a veces ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos. ¿Melodramática yo? No, no. A veces me acuerdo de una lectora divorciada que me escribió diciéndome que parecía que la vida de las blogueras era de color de rosa y, de tanto en tanto, me fuerzo a contar lo que no queremos reconocer un público. Por cierto, maridín ha leído el post cuando estaba en fase de edición y me pregunta qué que dicen las lectoras… ¿El divorcio ha rozado vuestro matrimonio? ¿Cómo habéis capeado el temporal? Si estáis separadas, ¿tan malo es? ¿Alguna piensa que nunca le puede pasar a ella? ¿Por qué? ¿Hay que creer eso para formar un escudo protector anticrisis maritales?

En la imagen, un árbol maduro y sólido, pero cualquier tormenta puede dejarlo tocado con un rayo…

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