La casa de muñecas

la casa de muñecas

Escenarios para cultivar la imaginación

Cuando Emma tenía dieciocho meses le regalaron esta casa de muñecas. La podéis encontrar en Lidl (cada año la sacan a la venta antes de Navidad) y es un gran acierto para cultivar la imaginación y los juegos simbólicos en niños de alrededor de dos años. Con sólo un año y medio la niña empezó a jugar de una manera muy básica, interactuando en ese escenario lúdico, que fue el primero que tuvo. Luego llegaron las vías del tren, el aeropuerto, la granja, etc. Lo primero que hizo con la casa de muñecas fue coger las camas y poner el bebé a dormir. El bebé es la figura más pequeña y con la que se identificaba entonces. Ahora escoge a la niña (también hay un niño) y a la madre y al padre. Sigue colocándolos a dormir y resuelve a su manera el problema de espacio: la casa de muñecas tiene sólo dos camas individuales. En una duerme el padre; en la otra la madre y encima la niña. ¡¿Cómo sino?! Como veis, creo que desde su punto de vista dejar el colecho (el padre y yo en la cama de matrimonio y ella en una individual empotrada a la nuestra) está todavía un pelín lejos. ¿Vuestros hijos ya han empezado a jugar con casas de muñecas? ¿Cuáles recomendáis?

casa de muñecas de madera

En las imágenes, la familia durmiendo en las camas y la casa de muñecas, que es de madera y de colores neutros.

Los árboles de gomets

arboles de gomets

Gomets

¡Hola! Hace poco os expliqué que teníamos dos actividades preparadas para jugar dentro de casa para la visita de los amigos de Emma. Sin embargo, no salieron bien. ¿Demasiado barullo? ¿Demasiado difíciles para niños de dos años y pocos meses? Creo que el barullo y la concentración que exigen estas actividades marcaron su fracaso en grupo, porque individualmente sí creo que funcionan. Al menos, ¡a medias! Aquí os dejo los resultados. Por una parte, podéis ver los árboles de gomets que hicimos Emma y yo con cartulina verde, gomets rojos pequeños, tubos de cartón de papel higiénico y unas tijeras. Más abajo veréis a Emma encima del papel sobre el que dibujé su silueta con rotulador negro. ¿Pintarse a sí misma con ceras? Esa fue la parte que no salió, pero empezó a entender el juego… ¡Espero que os gusten estos dos juegos para niños de dos años!

silueta

En las imágenes, los árboles de gomets y Emma tras ser silueteada.

Feliz día de la madre

tarta de cumpleaños

El cumpleaños de mamá

Después de una negociación en la cama, antes de levantarnos, Emma ha comprendido que hoy es el cumpleaños de mamá (y no de Emma), que le cantaremos a mamá (y no a Emma) y que mamá tendrá regalos (y Emma le dará uno, como flores que recogerá del jardón). ¡Hoy es mi cumpleaños! ¡33 años!  En fin, que estamos de fiesta y me he acordado de vosotras y quería deciros que paséis un muy feliz día de la madre, ¡campeonas!

En la imagen, vía Wine&Glue, una deliciosa tarta de cumpleaños con galletas Oreo.

Con público la fiera gana

habitación infantil

Negociación y rabietas

En el quehacer diario de una madre de una niña de dos años, las cosas se complican. No lo digo por mi repetida ausencia (el máster me está matando), sino por las rabietas de mi no siempre dulce fiera. Para que os hagáis una idea, durante una semana me dijeron en la haurreskola que era “muy cabezota” e incluso llegaron a decir que era “la más cabezota de la haurreskola. Me lo creo. Si no hubo forma de enchufarle un chupete, un biberón (ni con leche materna), hacerla dormir en su cuna (mucho menos sola), ni disfrutó jamás del capazo del carro, ¿qué pensabais que iba a hacer Emma a los dos años? En la haurreskola, donde todo es paz y amor, decidieron que la niña no iba a jugar hasta que hiciera lo que tuviese que hacer (un pis antes de la siesta, que es innegociable). Yo asumí la misma estrategia. En el jardín, a 8º: “¿No te quieres poner los calcetines y zapatos? Entonces Emma se quedará sentada en la silla sin jugar con sus amigos hasta que Emma se ponga los calcetines y zapatos”. Y punto. Y ojo, se quedó varios minutos. Sin llorar y enfurruñada. Y hasta aquí lo fácil… ¿Qué pasa cuando vas al pediatra y la niña llora como si la estuvieran torturando a pesar de que el doctor la va a mirar en la sala de espera, fuera de la consulta, para no incomodarla? ¿Y qué ocurre cuando la niña no quiere vestirse e irse de casa de Ian a pesar de que todos se han ido y es tarde? Buffff… Pues, una vez más, la madre establece qué es negociable y qué no lo es. Pero claro, tener público complica inmensamente la situación y Emma sabe que juega con ventaja. El pediatra me fue indicando qué hacer en todo momento para no perder la batalla (estar a su lado, sí; hacer caso de sus gritos, no; decirle las cosas, sí, pero sólo una vez, etc.). Así estuvimos ¡cuarenta minutos! En un momento dado, hasta casi lloré. Los padres de Ian también pueden entender una situación violenta en que le pongo a Emma los pantalones de la única forma que puedo cuando ella no quiere (inmovilizándola). Pero como decía, ¿qué ocurre cuando hay público ajeno a nuestra cotidianidad? Bueno, pues dado que creo que en el pueblo donde vamos a hacer la compra empezaban a creer que era la peor madre del mundo, debido a sus sonoros espectáculos, ahora cada vez que vamos Emma tiene derecho a comprarse una cosa, y siempre elige un huevo Kinder. Ha sido una negociación fácil pero forzosa (no me gusta que cada vez que vayamos al supermercado la niña coma un huevo de chocolate, así que procuro no ir con ella, máximo dos veces al mes). No me gustan las rabietas. Además, Emma se enfada conmigo cuando pierde. No sólo es tozuda como una mula, además es orgullosa como su madre.

En la imagen, vía Design Mom, una preciosa habitación infantil de inspiración noruega.

Feliz fin de semana divertido

jugar con gomets

Ideas para jugar en casa

En el País Vasco hemos retrocedido en el tiempo: de la primavera al invierno. Así que este fin de semana nos acurrucaremos en el interior del caserío y buscaremos diversiones en actividades creativas. El domingo vendrán a visitarnos los amigos de Bilbao y aquí os enseño dos propuestas que llevaremos a cabo juntos:

Construir un manzano con un tubo de cartón de papel higiénico, cartulina verde, gomets rojos, tijeras y celo. En la foto de arriba podéis ver el resultado. Esta magnífica propuesta la he sacado de la web de los gomets, Apli, en su versión niños, Apli Kids. ¡No os la perdáis! Hay un montón de ideas divididas por edades.

De la página de Facebook de Children’s Lab Bilbao y de los juegos del padre de Ian en el parque he recogido la segunda idea: con un papel gigante y ceras, siluetear el cuerpo de los niños sobre el papel y que ellos se dibujen y se pinten la ropa que llevan en ese momento. ¿No es genial? ¡Estoy segura de que les encantará!

Feliz fin de semana a todas y, si os apetece, echad un vistazo a esta web estadounidense que vende cajas de cartón y cintas de colores para embalar ¡para jugar! Con cajas que encontréis por ahí podéis inventar divertidos juegos…

En la imagen, vía Apli Kids, un manzano construido con un tubo de papel higiénico, cartulina y gomets.

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