Las actitudes de las madres y los padres

El otro día Emma rodó por las escaleras de un tobogán que no conocía y se raspó la rodilla, que ahora luce un buen moretón. Todo ocurrió rápidamente delante de nosotros. Ni mi chico ni yo habíamos puesto las manos cerca del culete de la fiera por si acaso le fallaba la coordinación y terminaba cayéndose, tal y como ocurrió. Después de la caída, discutimos. ¿De quién era la culpa? ¿Había un culpable que buscar? No os voy a decir quién fue el culpable, pero os aseguro que conmigo Emma se cae mucho más: pasamos más tiempo juntas, por tanto las probabilidades de accidente aumentan. Sin embargo, creo que yo soy más cuidadosa que mi marido. A lo que él responde “y el día que pase algo grave, ¿también buscarás culpables? ¿Qué ocurrirá si estando contigo se rompe una mano?”. Grrrr… ¡Odio cuando tiene razón! A mi me encantaría tenerla siempre pero, afortunadamente, hay veces que su sentido común tumba mis neuras. No sé si son los roles de género que tan interiorizados tenemos o si nuestro instinto protector de madre está más desarrollado que el suyo, pero generalmente las madres somos más cuidadosas que los padres. ¿Ocurre en vuestro caso? ¿Somos nosotras demasiado protectoras?

En la imagen, la rodilla recién raspada de Emma. Tres días después apareció el hematoma.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...