Cómo comprarlos y no perderlos

Intuía que la compra de los primeros zapatos de Emma iba a ser larga y difícil, ¿pero tanto? Secuestré a mi madre para llevarla a cabo con más alegría y algo de ayuda. Finalmente, después de dos horas, acabé comprando los zapatos que veis en la foto. De aquella tarde saqué las siguientes conclusiones: unos zapatos para gatear deben tener la suela muy flexible y la punta redondeada y reforzada para ayudarles en sus primeros desplazamientos. Si le haces cosquillas en la planta del pie, el bebé quizá no encoja los dedos y puedas calzarlo más fácilmente. Déjale puesto el zapato unos segundo en la silla de paseo. Empezará a frotar los pies compulsivamente. Si se saca el zapato, no lo compres. Las botas no salen tan rápido, pero algunas engañan. El velcro ayuda a la madre. Los cordones se desatan fácilmente con las hábiles manos de Emma. Cuando le lleves de compras, préparate para sudar.

También quería compartir con vosotras el truco de las madres primerizas de Castellón, bien aconsecajadas por mamás más experimentadas. Cuando compran un par de zapatos, escriben el nombre del bebé y el número de teléfono de la madre en el interior. Si tienen suerte, el alma caritativa que encuentre el zapato perdido, porque seamos realistas, los zapatos a esa edad se extravían tanto como los calcetines, les llaman para devolvérselo, que con lo caros que son y lo poco que duran, mejor no perderlos. Yo ya he escrito mi número de teléfono.

En la foto, los primeros zapatos de Emma, de la marca Pablossky y, afortunadamente, rebajados un 25% al tratarse de un par suelto del invierno pasado (de 42 a 33 euros).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...